Luitomá trae con él a “Helen”, una canción para no olvidar.

por: Max “Drlacxos” Cueto.

Hace unos años, en la escena musical local fuimos testigos del nacimiento de Belachao, un proyecto musical que pensábamos que “no necesitábamos”, un quinteto haciendo música “electro-acústica”, percusiones sencillas (un cajón, lo que más sobresalía), dos guitarras y un bajo, la voz femenina de Maya combinaba perfecto junto a la de Miguelón. Más que líderes, era todo una comuna, combinaba con otras voces más, canciones románticas, para los que no recordaban que el amor, el sufrimiento y el amargue, eran parte de crecer. Ahí no solo conocimos a Maya, Miguel, Anabel o Ruben, también escuchamos por primera vez a Luis Tomás.

Luitomá, quien este año estrenará su primera producción, que llevará por título “Canción Umbral”, con la producción de Vic Contreras, ha venido mostrando canciones y mostrándonos otro Luito que a lo mejor no conocíamos, matando un poco esa sencillez que aporta muchas veces una guitarra, algo que el artista sabe mostrar a lo grande [hace unos días Luitomá presentó esta versión casera de de Altar].

Para presentarnos su nuevo sencillo, Luitomá se une a su hermana Maya Oviedo, para cantar las penas. Una canción que se siente tan personal y esto, a la vez, le aporta esa hermosura, esa confianza familiar entre dos voces que llevan una historia en común, y sentimos un pedacito de aquel Belachao, que una vez, hace mucho tiempo, Luito me contó que regresarían a escena (a lo mejor por una sola noche). Las percusiones en el fondo, a cargo de Edgar Molina, fueron ideales para la fragilidad que nos hace sentir.

Helen  no viene sola, viene acompaña de un trabajo visual a cargo de la Productora Sierra DBG, dirigido por Isabella Bretón y suma el trabajo realizado por Fabiola Rosso, Nicole Hernández y Diana Barrera, las cuales crean una historia animada tratando de captar el sentimiento que expresa la canción, haciéndonos enganchar y hasta conmovernos con el trabajo final.

Por ahora, nos queda disfrutar de Helen, y esperar por completo lo que será Canción Umbral, y en lo personal, Luitomá nos debe dos cosas: un concierto comeback de Belachao y más canciones con esta simpleza.

Que bonito cuando no se olvida, que bonito cuando algo duele…