La estética de los Mentes Fritas dejando huellas en un Vakeró “Puro y sincero”.

por: Yaissa Jiménez

Un bolero, refrescante por demás, con detalles simples y un amargue ligero que rosa en la prosa, “Puro y sincero” es un excelente título para el nuevo tema del cantante urbano Vakeró que ya nos tiene acostumbrados a la sorpresa. Dentro de lo urbano él representa esa nota aleatoria que se atreve a salir de la caja cada vez que puede. Con el mismo carácter de innovación los trabajos audiovisuales que acompañan sus canciones han venido representando con los años una nueva visual, y en este caso es a cargo de la casa productora “Mentes Fritas” que se nos entrega un hermoso video lleno de alma costera y azules pálidos.

Sobresalen dos cosas en particular en este video: la historia perfectamente contada y la hermosa chica que co-protagoniza, junto a Vakeró, los casi cuatro minutos en imágenes. Una sutil mezcla entre tomas que recrean la relación entre un hombre y una mujer, esa intimidad serena que se mese como las olas que bañan la playa del lugar donde se recrea, ritmo mismo del video y de la canción. Cyndie Lundy, modelo y cantante haitiana, adorna la pantalla ofreciendo frescura y sinceridad con solo mirar la cámara.

Los Mentes Fritas ya están dispersando propuestas que los están colocando como una de las opciones más profesionales y efectivas a la hora de emprender la ruta de realizar un video musical, cosa que es primordial en estos tiempos multimedia en que la imagen se asume con la misma importancia que el sonido. Ya vimos varios de sus trabajos rodando por las vías de la escena, recordando como memorable el video musical realizado a la cantante urbana La Materialista. En el caso de este último, el impecable uso de la sátira y el doble sentido, ayudó a que una canción con altos niveles de subjetividad se elevara entregándonos muchos más recursos visuales para recordarla y disfrutarla.

“Puro y sincero” demuestra también la experiencia cinematográfica de esta casa productora, repleta de egresados de la facultad de cine de la Universidad  Autónoma de Santo Domingo (UASD). Como ejemplo se encuentra una de las tomas en que las manos de los protagonistas están entrelazadas en la playa, una ola entra en la escena, esto es casi al final de la canción, y las manos se sueltan. Este recurso no solo aporta armonía al tema sino que entrega un desenlace que en la canción queda como una interrogante, pero que en el video se observa claramente. Así también podríamos mencionar los trabajos en colaboración para La Gran Mawon y Riccie Oriach, en ambos casos realizando operas primas en lo que a videos musicales se refiere, ambos muy bien llevados y con la originalidad que ya está resultando insigne en los trabajos bajo el sello Mentes Fritas.

El uso de locaciones es otro detalle destacable en este trabajo. Una simple pero acertada selección de playa, pueblo costero y cañaveral. Una riña muy simple y bien contada marca el hilo del conflicto que se presenta de forma muy explícita. Así también el uso de la alusión a los personajes míticos de la sirena y la ciguapa, en este caso también se puede apreciar un sello distintivo pues ya son conocidos por su cercanía a los temas de ficción y fantasía.

En resumen un trabajo sin desperdicios. El terreno de lo audiovisual está creciendo a la misma velocidad que la escena musical. Esta es una felicidad que solo se ha logrado gracias al ojo crítico y acertado de dar oportunidad y cabida al nuevo talento, talento académico y con capacidad de riesgo, talento criollo y con la fuerte y determinada visión de entregar trabajos de calidad, de alto contenido artístico y determinadamente auténticos.