por: Manuel ‘Betances’.-
El pasado 30 de julio, la vibra tropical y cosmopolita de Nueva York tuvo un encuentro íntimo en las cálidas paredes de Berlín, un acogedor espacio en el East Village donde Seye unió fuerzas con Lena Dardelet para regalar una noche de comunidad, cercanía y puro talento caribeño. En un formato de bar que borra las fronteras entre el escenario y la audiencia, el cantautor dominicano volvió a demostrar por qué su propuesta, esa fusión fluida de pop, funk, R&B y ritmos autóctonos, sigue abriéndose paso con fuerza entre la diáspora y la escena internacional.
Así es como se disfruta de un verano en Nueva York, con música y el calor de los amigos. Eso ocurrió el pasado 30 de julio, en un ambiente entre colegas y nuevas caras. Por eso, en apoyo a ese grupo de la diáspora que busca conectar con los suyos desde la distancia, acá lo ocurrido en Berlín Under A, un club soterrado ubicado en el East Village de la Babel de Hierro, con el Puente de Williamsburg como anfitrión a nuestra llegada en el tren J, para alcanzar la 25 Avenue caminando entre paisaje urbano y calles concurridas. Llegar y sentir que nos adentramos en una cueva, donde sabes lo que te espera pero a la vez te intriga. Esa es parte de la aventura. Saludos efusivos de allegados es la mejor bienvenida de todas.
Al descender las escaleras del club, unos arcos parecen atraparte dentro de una bóveda de ladrillos. En la entrada te ponen a elegir una carta para que conozcas tu destino más adelante. Música es lo que se vislumbra, de la mano de las plataformas Symphonic y New York Latin Live, junto a nuestro amigo Ralph Joseph en la producción. De inmediato notamos la presencia en escena de Valentina Perdido (cantautora de origen puertorriqueño), como invitada en la apertura del showcase. El groove y su cálida voz nos invitan a entrar en ambiente.

Es el turno de Lena Dardelet. Una voz en off abre la noche. Lena y una trompeta. Una banda inicia el recorrido tropical con música que parece mecernos entre la concurrida asistencia al bar. Bachateo apambichao con toque bailable es la propuesta de esta artista franco-dominicana. Risas, aplausos y tirar los pasitos son el resumen de su presentación de ocho canciones, que parecen un soplo de brisa fresca en el caluroso verano neoyorquino.
De Francia a Cabarete para llegar a Nueva York, ¿cómo ha sido ese camino recorrido para llegar a este presente que estamos viviendo con tu música, completamente aplatanada?
Ha sido un camino lleno de aventuras, lleno de aprendizajes, un camino guiado por la curiosidad por este mundo de la música, por la curiosidad de cómo este mundo me va transformando con el tiempo, tanto en lo personal como en mi carrera. Nunca imaginé que haría esto como una vocación o una carrera. Fue algo que se fue dando con el tiempo y le hemos metido mucho trabajo, mucho empeño, mucho amor. Y aquí estamos, representando a nivel musical con lo que son las raíces, pero también fusionándolo con todas estas otras influencias que llevo dentro.
Cuéntanos sobre la parte creativa para conectar ese mundo sonoro en el que te has involucrado.
Eso ha sido un viaje también. Siento que desde que empecé he estado experimentando mucho con diferentes sonidos. Cada proyecto no solo explora diferentes sonidos, sino que también está muy atado a cada etapa de mi vida. Por ejemplo, mi primer EP estaba influenciado por el mundo del jazz y del singer-songwriter en una etapa en la que yo estaba estudiando jazz y rodeada de cantautores en Canadá. Luego está el disco de Mirada Bailar, donde me adentré más en el folclore dominicano, e Invierno y verano, experimentando con sonidos más pop y más electrónicos. Y así sucesivamente. Entonces siento que ha sido un viaje de mucho inventar en cuanto a todo eso que me gusta de la música. Inventar y reinventarme también con cada proyecto.
Como mujer, eres parte de esta nueva generación femenina de artistas alternativos en República Dominicana, ¿Cómo lo ha ido asumiendo Lena Dardelet?
Es un honor, no sé. Yo siento que hay muchos proyectos femeninos ahora mismo que están liderando y rompiendo. Siento que nosotras, las mujeres, tendemos a ser mucho más intuitivas y más organizadas también. Como que se ven los frutos de lo que se está haciendo y nuestra sensibilidad sale mucho a flote. Para mí es un honor; voy a seguir haciéndolo y abordando más temas que tienen que ver con el mundo de la mujer desde nuestra perspectiva.
Hablemos del show en Berlín. Banda impecable, trompeta en mano, emociones a flor de piel, ¿qué tal la noche?
Sí, fue hermosísimo. Tuve la dicha de tocar con músicos dominicanos increíbles radicados en Nueva York a los que no conocía, pero hicieron un súper trabajo en muy poco tiempo para aprenderse todas las canciones y tocarlas con mucho flow y mucho amor. Trompeta en mano, tú sabes, emociones a flor de piel siempre. Siempre que uno toca en espacios que están lejos de casa, nuevos, frente a gente que uno no conoce y sin saber muy bien qué esperar de la audiencia, es demasiado hermoso ver a la gente ahí presente, apoyando, gozando y compartiendo con nosotros a través de la música. Fue una noche hermosa. Muchísimas gracias a todos los que hicieron posible el evento; a Ralph y también por permitirme compartir con otro artista dominicano, Seye. Fue demasiado lindo. Así que, en resumen, eso.

Luego de Lena, el público está más que preparado para seguir la noche. Es el turno de SeYe (Sergio Echenique). Artista dominicano que ahora hace la transición entre la isla y la gran urbe. Igual que otros, pero con pasos diferentes. SeYe viene dando unos movimientos que lo mantienen presente en ambos lugares, pero afianzando su propuesta para ampliar su público. Esa noche forma parte de ese plan. Luces tenues y en escena se palpa lo que viene. Pop, rock, R&B y funk mezclados con toques de percusión entre merengue y bachata. La banda complementa con la voz en un setlist que paseó por sus éxitos recientes y una probadita de lo que viene en su próximo disco.
A propósito de este emotivo reencuentro y de una etapa creativa en plena ebullición, conversamos con Seye sobre el constante ir y venir entre Santo Domingo y Nueva York, la magia de crear comunidad fuera de casa, el aprendizaje tras colaborar con grandes referentes de la música hispana y lo que depara su esperado próximo álbum.
Discolai: Te vimos el año pasado en IOL, acá en el East Village, y luego regresaste a RD para participar en un concierto junto a Alex Ubago. ¿Cómo logras mantener ese tren de trabajo?
Seye: Creo que tiene mucho que ver con entender que esta carrera se construye todos los días. Hay momentos que se ven, como un concierto en Nueva York o cantar junto a Alex Ubago en República Dominicana, pero detrás de eso hay muchísimo trabajo que nadie ve, que es escribir, producir, ensayar, viajar, tocar puertas y mantener relaciones. También estoy viviendo una etapa muy bonita porque puedo moverme entre Nueva York y República Dominicana, dos lugares que alimentan mi música de manera muy distinta. R.D. siempre va a ser mi raíz, pero Nueva York me ha dado otra perspectiva y me ha conectado con nuevos públicos y escenas. Al final, trato de disfrutar el viaje, mantenerme creando y estar preparado para cuando lleguen esas oportunidades.
Pop, funk, R&B y onda tropical es la marca que ha venido caracterizando tu trabajo. Si tiramos las cartas (así como recibimos una en la entrada del show de Berlín), ¿qué depara tu futuro musical para lo nuevo que viene en camino?
Bueno, si tiramos las cartas, creo que sale una etapa de mucha exploración. Cada vez me interesa menos encasillarme en un género y más encontrar ese hilo que hace que una canción se sienta propia, independientemente de si tiene elementos de pop, funk, R&B, música tropical o esas líneas que he ido desarrollando y que ya han escuchado de mí. Lo que viene conserva mucho de lo que he construido, pero siento que hay una madurez distinta en las letras, en la producción y hasta en la manera de interpretar. Me estoy acercando más a mis raíces dominicanas, a mi propio lenguaje, sin que necesariamente signifique hacer música tradicional. Me interesa seguir descubriendo cómo esos ritmos, sonidos y todas esas influencias y referencias que crecieron conmigo pueden convivir en el universo musical que he desarrollado hasta ahora.
Hablemos de esta propuesta en un formato de bar para el público criollo que reside en Nueva York y de esa mancuerna junto a artistas como Lena Dardelet.
Me interesa muchísimo este formato porque Nueva York te permite encontrarte con el público de una manera diferente. Un bar o un espacio más íntimo elimina muchas barreras. Tienes a la gente prácticamente frente a ti, puedes hablar, contarles de dónde viene cada canción y sentir inmediatamente lo que está pasando. Eso fue justo lo que me ocurrió en este concierto en Nueva York: siento que la gente conectó y se lo vivió porque me nació hablar de todo el proceso, de las canciones y de lo que estaba sintiendo en el momento. Por eso siento que fue mágico lo que se dio y lo que se da en este tipo de formatos.
Además, compartir con otros artistas dominicanos fortalece algo que considero muy importante: crear comunidad. Hay muchísimo talento dominicano haciendo cosas interesantes fuera del país y creo que debemos encontrarnos más para compartir escenario. Eso hace que el público descubra la música que estamos haciendo.
Te hemos visto colaborando con Alex Ubago, Leonel García (Sin Bandera) y otros artistas. ¿Cómo te ayudan ese contacto y la retroalimentación al trabajar con colegas?
Trabajar con artistas como Alex Ubago o Leonel García, a quienes escuchaba y admiraba desde antes de conocerlos, me permite entender otras maneras de escribir, interpretar y hasta de pensar en cómo hacer una canción. Pero también hay algo muy bonito en descubrir que, independientemente de la trayectoria, cuando dos personas entran a crear, lo que importa es la canción. Ese intercambio te obliga a salir de tus fórmulas y a escuchar otras perspectivas. Creo que cada colaboración me ha dejado algo que inevitablemente termina formando parte de mi propio lenguaje. Además, ha sido una confirmación muy especial ver que artistas que han sido referentes para mí encuentren en mi música algo con lo que también puedan conectar.
Cuéntanos del futuro: ¿qué podemos esperar de Seye para lo que resta del año o el año próximo?
Estoy entrando en una etapa en la que siento que conecto muchas piezas de los últimos años. Hay música nueva en proceso, colaboraciones y muchísimas ganas de seguir desarrollando el show en vivo para llevarlo a nuevos espacios. Nueva York definitivamente seguirá siendo una parte muy importante de lo que estoy construyendo, al igual que República Dominicana. Me interesa mucho seguir creando ese puente y llevar mi música a otros mercados sin perder de vista de dónde vengo.
También estoy escribiendo y produciendo bastante, tanto para mí como para otros proyectos, así que creo que lo que resta del año y el próximo van a mostrar distintas facetas de Seye. Sobre todo, viene un álbum del cual me siento muy orgulloso, pues considero que es mi trabajo favorito hasta la fecha; es algo que he hecho desde el corazón y colaborando con personas que respeto. Siento que va a ser un recorrido muy bonito de música que la gente va a apreciar. Si algo puedo adelantar, es que quiero seguir creando, tocando más y arriesgándome, porque siento que todavía hay mucho de mí que el público no ha escuchado.

Al final del encuentro, el camerino da paso lentamente a los que quieren ver a los artistas. Abrazos, más risas, fotos y la energía de sentirse entre una comunidad que busca a los suyos. Concluido el evento y de vuelta a la superficie, nos asalta la pregunta: ¿después de esto qué sigue? Pues seguir aprovechando el verano en Nueva York es la respuesta. La noche seguía siendo joven, mientras esperábamos el guiño verde de un semáforo.
Puedes escuchar estas entrevistas en nuestra cuenta de mixcloud, esta entrevista se realizó para programa radial Emisión Discolai por RFI Santo Domingo 90.9 FM, lunes 6:00 PM y re-trasnmision martes 8:30 AM. Y la edición internacional por Musica Maestro Radio (online) los martes a las 2:00 PM
