“Tiembla la Tierra” AcentOh, MedioPicky y los Mentes Fritas reforzando el caldero.

por: Yaissa Jiménez.

De cada diez, uno. Uno que se sale del agujero, del yugo, de la Matrix y logra adelantar el túnel hacia la luz. Y si son dos, mejor. Y si son tres, cuatro, cinco, ya nos huele a comuna. ¡Vamos! Que estamos armando un panorama bastante alentador para redirigir esta historia. Si esto fuera un cocina’o, “Tiembla la Tierra” (nuevo material de AcentOh) sería una rama enorme puesta, encendida en candela, debajo del caldero prieto que representa al rescate de nuestra afro-negritud y herencia viva. Rama a rama, este cocina’o se está armando, y es con arte que ta’ hirviendo la cosa,
                                                                                                                ¡se está cocinando algo!

AcentOh tiene mucho tiempo “tirando paquetico”. Todo un talento multidisciplinario que siempre promete alborotar la colmena con su trabajo, cada que puede lo hace al punto de que ya nos tiene acostumbrados. Anunció de manera enérgica el lanzamiento de su nuevo disco “828”, producido por el también talentosamente irreverente MedioPicky. Pero la diadema del asunto lo colocó el anuncio de que este nuevo video musical estaba a cargo de, y repito como en muchas ocasiones la casa productora más joven y arriesgada de RD, Los Mentes Fritas. “Tiembla la tierra” es un video, un relato y una perspectiva en una sola pieza.

Comencemos a desenmarañar:
Desde hace ya mucho tiempo AcentOh viene tocando fuertemente los temas de afro descendencia, incluso mucho antes de que la cosa fuera trendy. Ya con ejemplos como “Yogo Yogo”, teníamos una idea del potencial discursivo inicial de este joven artista. Freestalero de primera línea, la Batalla de los Gallos fue testigo en varias ocasiones de esta realidad, se nota la línea de matices que diferencia a su freestyle de su prosa explorativa. “Tiembla la Tierra” contiene detalles rítmicos y poéticos simples, pero profundos. La asociación de la “cimarronería” con “la rebelión” junto a “la loma”, recordando que la loma, monte adentro, fue el escenario de una fuerte cantidad de procesos de liberación (es a la loma que nos fuimos cuando nos queríamos escapar del verdugo). La combinación de la idea de “la colmena”, las abejas que por una suerte de asociación los pueblos esclavizados del África nos evocan imágenes de colmena, reinas y reyes de tribus subyugadas y otros matices. Si todas estas imágenes están fijas y dispuestas en el subconsciente de AcentOh, es evidente que está bien documentado y en comunión con este tema, eso no se improvisa, es una cuestión de tiempo y dedicación, se evidencia en varias de sus canciones y en la pasión que crea el estar en contacto por mucho tiempo con el conocimiento y referencias necesarias.

Si bien no es común que los artistas de rap estén atentos a la liberación femenina como consigna vigente, no es un secreto que cada vez es más letal para un exponente estar en el lado contrario de este discurso. Si se ve por primera vez a AcentOh se podría argumentar que simplemente está con la ola que respalda el mainstream, pero la realidad es otra. Primero en este trabajo es un grupo de mujeres esclavizadas que es liberada para tomar venganza. El personaje principal, AcentOh, no hace más que pagar su liberación, el resto de la historia es de ellas, tomando la justicia en sus manos. Primero liberándose en la piel de los retazos de su prisión, luego liberando a sus hermanos y hermanas cautivos, para al final engañar al verdugo hasta verlo arder, literalmente. Eso es en este caso, pero escudriñando los demás videos que acompañan los materiales de AcentOh, vemos mujeres empoderadas y dueñas de su persona y de su tiempo, canciones que sirven como refuerzo de la confianza tal es el caso de “Se te olvida”, temas que elevan la estamina femenina y una que otra celebración a la sexualidad consensuada que las coloca como símbolo de veneración y las aleja de la re-sazonada cosificación sexual. No se trata de una constante en sus letras, muchas de ellas andan bailando los dos extremos de esta realidad. Mas el rap aún guarda sus intríngulis en relación a la figura de la mujer, es la misma discusión que está en otros ámbitos y que, con el tiempo y el trabajo, va tomando forma (ni conservadora ni puritana, otra cosa y con el tiempo sabremos qué).

Tanto el video como la historia son simples y de rápida asimilación. Muchas metáforas útiles y fácilmente legibles. No hay mucho de interpretación, al margen de algunos versos en la canción, y, a mi entender, es lo propio con esta clase de trabajo artístico. Que se entienda a primera vista, que, tanto en imagen como en letra, estos son versos cadentes que establecen consignas descifrables en 1,2,3, sin restar calidad a la prosa y al ritmo, a la imagen y a la historia. Este discurso merece estar claro, poéticamente claro y narrativamente claro.

El sub-texto, dos cosas:
Hay una constante en muchos procesos de liberación de los pueblos que no es muy reconocida como buena y válida por no ser muy romántica que digamos, la revolución anónima y efectiva no es del gusto de todos. Cuando en “Tiembla la Tierra” AcentOh paga por la liberación de sus hermanas está jugando el mismo juego del verdugo, pero para, desde su terreno, darle la estocada final. Quizás la anarquía sea menos de marketing, menos héroes y más de resultados de lo que pensamos.

En muy pocas ocasiones los cineastas dominicanos, por la eterna imposición católica y conservadora que arropa a la narrativa en nuestro país, se atreven a mostrar realidades como los cuerpos al natural. Incluso a mí, escribiendo esta reseña, se me hace complicado escribir la palabra “desnudos”. Seamos honestos, debemos comenzar a acostumbrarnos a crecer en este aspecto. Por esto este videoclip comienza a arar un espacio muy importante para que nos despojemos al fin del conservadurismo que nos frena enormemente.

Después de darle muchas veces vueltas al final, que me parece abierto, me atrevo a sospechar de una segunda parte, me huele a historia con sabor a secuela. Si no lo es lo único que podría señalar. Puede que me equivoque, veamos que sucede.

Y bueno, bendita la realidad la que nos aguarda. Nada está perdido, todo va por buen camino porque la llama sigue intacta.