por: Manuel Betances.-
La música electrónica dominicana continúa encontrando nuevas formas de expresión, y Diego Raposo es uno de esos productores que entienden la experimentación como parte esencial de su lenguaje. Entre sintetizadores, texturas, grabaciones de campo y una sensibilidad cada vez más orientada a la cultura de club, su nuevo proyecto propone un universo sonoro que transita entre el trance, el techno, el house y otras exploraciones electrónicas.
En conversación con Discolai, hablamos sobre los procesos detrás de esta producción, sus referencias musicales, su experiencia trabajando junto al diseñador Paul Nicholson, la experiencia de conectar con distintas escenas internacionales y su visión del panorama independiente dominicano. Una conversación sobre sonido, identidad, colaboración y la posibilidad de construir algo propio sin tener que responder a lo que se espera de nosotros.
Discolai: ¿Cómo nace esta nueva aventura titulada «Hola, ¿cómo estás? Hola, bien, ¿y tú? Bien, ¿y qué haces? Nada, ¿y tú? Nada»?
Diego Rapodo: El proyecto nace, inicialmente, de la manera en que trabajo con mis proyectos. Yo voy desarrollando álbumes que están en constante transformación. Es decir, mi álbum siempre va cambiando y puede terminar convirtiéndose en tres o cuatro álbumes distintos que, al final, cambian de género y se transforman en algo completamente diferente, qué sé yo. Y eso fue lo que pasó con este proyecto. Inicialmente, tenía pensado hacer un álbum de rock, pero entendía que era algo muy necesario dentro de mi portafolio y también, de alguna manera, para la música dominicana, ya que lo que mayormente hago con mi proyecto como Diego es música electrónica.
Entonces, quise intentar hacer algo que alcanzara el mayor nivel de excelencia posible. No por una cuestión de grandeza, sino porque quería esforzarme y llevar mi trabajo de producción lo más lejos posible. Para mí, esto es lo mejor que he hecho a nivel de producción, técnicamente hablando. También está Paul Nicholson, quien fue literalmente el creador del logo de Aphex Twin y ha realizado los artes de Selected Ambient Works. Imagínate. Con él pude crear esta identidad visual, desde el logo hasta el lettering y todos esos elementos. Para mí es una locura.

Y, pensándolo también desde esa perspectiva, no sé, en República Dominicana tenemos, ¿sabes lo que te digo?, a la misma persona que trabajó con Aphex Twin trabajando con nosotros. ¿Me entiendes? Y más o menos esa es la idea.
Entremos más en este nuevo universo. Selecciona algunos de tus temas favoritos o los que más te llamaron la atención de esta nueva producción.
Rush: Es la primera canción y, para mí, es súper interesante y cool porque es una mezcla de trance. No sé, tiene una energía que me recuerda a 2003, qué sé yo, como a Tiësto entre 1999 y 2003. Quería crear una sonoridad que llevara esa referencia un poquito más hacia el futuro. Me gustaba la idea de jugar con eso.
Muchas de estas canciones tienen mucho foley y elementos que yo mismo grabé. Eso es algo que me llama mucho la atención y que hace que el proceso sea muy personal. No sé, disfruté mucho el proceso de creación y, como dije, todo lo relacionado con la edición, la producción, los detalles y demás. Es una locura.
En «Rush» hay unos sonidos que van pasando de izquierda a derecha, pero no es un paneo convencional, es decir, no se trata simplemente de distribuir el sonido entre ambos lados. Lo que sucede es que cada oscilador del sintetizador tiene su propio movimiento. Por ejemplo, en mi caso, para esta canción utilicé el Prophet-8, que tiene ocho voces. Entonces, algunas de ellas, como la primera y la tercera, se mueven de izquierda a derecha, mientras que otras siguen recorridos diferentes. Vuelvo y digo: técnicamente, es una locura lo que está pasando. Es algo demasiado complejo y enorme como para poder sintetizarlo en pocas palabras.
Música Triste: Es una bachata mezclada con house que hice con NMNL. Para mí, también es una locura.
Asakusa: Literalmente, si vieron un reel que hice en el que estoy grabando los foley de los sonidos que escuché y me encontré en Japón, pues a partir de eso traté de hacer chops, de cortarlos y manipularlos para que fueran rítmicamente agradables. De ahí sale esa canción.
Junípero: Fue una de las primeras canciones que hice. La trabajé junto a Freddy Navarro, de Solo Fernández, y Jonás Mercedes. En ese momento, los muchachos pasaban mucho tiempo en mi casa. Siempre lo hacen, pero durante esa época estuvieron, qué sé yo, como una semana seguida. Pasábamos casi toda la noche o, incluso, el día entero haciendo jams. Esta canción fue una de ellas.
De hecho, el proyecto comenzó a tomar forma a partir de esta canción y de otras que finalmente no llegaron al álbum. Pero eso es.
Háblanos más de este proceso de creación y de todo el tiempo que has dedicado a preparar esta nueva producción.
Yo quisiera destacar también que este proyecto es, en esencia, un club record. Siento que este año y el pasado también, pero especialmente durante 2026, he viajado muchísimo por el mundo. Estuve en Milán, Ámsterdam y Tokio, y tuve la oportunidad de involucrarme lo más posible en esas escenas, tanto en el ámbito artístico como en la cultura de club. En especial en Tokio, pude asistir a un rave, observar lo que estaba pasando, vivirlo de cerca y entender un poco más esas dinámicas. Creo que todo eso también influyó en el proyecto, que tiene una propuesta más minimalista, un poco más brutalista. Incluso el color del arte, que tiene una apariencia como de concreto, responde a esa intención.
Hay otro detalle interesante en la identidad visual: el círculo del arte está inspirado en un símbolo taíno. Junto a Paul Nicholson, quisimos encontrar algo que tuviera una identidad latinoamericana, caribeña y, sobre todo, dominicana. El logo utiliza un símbolo inspirado en la iconografía taína; no lo inventamos nosotros, sino que quisimos hacer referencia a esos elementos, porque siento que representan algo profundamente dominicano.

Queríamos hacerlo sin que necesariamente se convirtiera en una especie de fanfarria o celebración folclórica. Y ojo, eso también lo celebro, me gusta y me encanta, pero siento que a veces a los latinos se nos estereotipa y se nos quiere encasillar en ciertas expresiones culturales: la fiesta, la salsa, el merengue y todas esas cosas. Y sí, claro que somos eso, pero también somos mucho más. A veces siento que, aunque no necesariamente sea una burla ni mucho menos, existe esa intención de reducir nuestra identidad a esas referencias.
Me pasa algo parecido con los artworks latinos. Siento que muchas veces siempre aparece una playa, una palmera, la playita, la arenita y todas esas cosas. Y yo digo: «No, bro, nosotros también somos taínos, somos esto». Todo eso también puede representar lo dominicano. Podemos hacer referencia a nuestra identidad sin recurrir necesariamente a lo típico, a esas imágenes en las que constantemente se nos quiere encasillar: la playita, la arenita, el merenguito y todas esas cosas.
Vemos una conexión entre tu trabajo anterior y este nuevo proyecto, pero ¿cómo es tu proceso de producción cuando trabajas con tanta variedad sonora?
Yo siento que este proyecto se parece bastante al anterior, pero, al mismo tiempo, no. De hecho, quise hacer, casi de manera deliberada, lo contrario a lo que había hecho en el proyecto anterior, en todos los sentidos: desde lo visual hasta el tracklist. Inicialmente, ni siquiera había colaboraciones (featurings) en el proyecto. También tenía algunas colaboraciones pensadas, pero estaban como escondidas y otras cosas. En general, quería hacer algo diferente.
Creo que, al final, ambos proyectos son electrónicos y tal vez juegan con ciertas ideas relacionadas con el hypepop, aunque no sé si definiría este último de esa manera. Para mí, esta nueva producción es un poco más techno y está mucho más orientada al club. Así que creo que realmente no se parecen tanto. Pero, si tuviera que encontrar un punto en común, diría que ambos parten de una idea de producción electrónica moderna y latina, qué sé yo.

Como productor, ¿cómo ves el panorama local y a otros colegas que están haciendo música independiente?
Es súper interesante. Ahora mismo estoy en el estudio con Gian Rojas, mi hermano. A mí me parece que la música está súper cool. Hay muchos proyectos haciendo cosas muy buenas y siempre estamos colaborando, haciendo cosas juntos.
Emm Silverio, mi pana, mi hermano; trabajamos muchísimo con Lian!. También hicimos una canción con Yorghaki hace dos meses, ¿verdad? Y qué sé yo, hay un montón de gente haciendo cosas. Siempre nos llevamos bien entre todos, o al menos así lo entiendo. Quien no lo hace es porque prefiere andar por su lado, y eso también se respeta. Pero nosotros nos manejamos desde la fraternidad.
Creo que eso está muy bien. Lo único que siento es que aquí faltan venues, espacios para presentarnos y desarrollar la escena. Entiendo que, cuando era más joven, había más cosas pasando, o al menos esa es mi percepción. Ahora no lo estoy viendo tanto. Y si existen colectivos u otras iniciativas, tal vez no estoy muy enterado.
Pero siento que deberían estar pasando muchas más cosas: más eventos, más encuentros, más espacios. Lo poco que veo es lo que encuentro en Internet. Me gustaría ver más eventos en los que quizás haya cinco personas, pero donde se esté construyendo comunidad. Sé que esa comunidad existe, vuelvo y digo, pero quisiera que fuera todavía más grande y activa. Porque siento que hace diez años, cuando organizaba muchas fiestas con los muchachos, había un poco más de actividad. Y creo que sería bueno recuperar e impulsar esa dinámica.
Como productor, vemos que estás trabajando con muchos talentos. ¿Pudieras mencionarnos con quiénes?
Honestamente, hay varias cositas en las que estoy trabajando que, lamentablemente, no puedo mencionar. Sí puedo decir que estoy colaborando con muchos proyectos locales, aunque tampoco quisiera revelar demasiado para no adelantar sus próximos lanzamientos. Pero vienen cosas muy chulas.
Siempre estoy trabajando con Danny, mi hermano del alma, Danny Ocean, y también participando en varios proyectos internacionales.
Yo diría que algo de lo más interesante de mi trabajo es que siempre estoy involucrado en producciones de distintas escalas: pequeñas, medianas y grandes. También trabajo en mixing y mastering, así que suelo participar en muchos proyectos locales desde diferentes áreas. Por ejemplo, hay proyectos que quizás no cuentan con el presupuesto necesario para desarrollar una producción completa, pero en los que siempre puedo aportar desde la ingeniería de sonido y otros aspectos técnicos.
Creo que tengo la dicha de que muchos de los proyectos interesantes que están surgiendo aquí cuentan conmigo de alguna manera. A veces me piden consejos o que aporte desde alguna otra faceta dentro de sus proyectos. Y yo soy feliz y estoy contento de poder colaborar con quien sea. Disfruto mucho esa música y también disfruto poder ser útil para los demás.
Puedes escuchar esta entrevista en nuestra cuenta de mixcloud, esta entrevista se realizó para programa radial Emisión Discolai por RFI Santo Domingo 90.9 FM, lunes 6:00 PM y re-trasnmision martes 8:30 AM. Y la edición internacional por Musica Maestro Radio (online) los martes a las 2:00 PM
