Michael Jackson goes to ErreDe.

por: Manuel Betances._

El dominicano baila en todo. Y en este caso sí que lo ha sabido hacer al asociarse con una de las figuras más emblemáticas de todos los tiempos en la industria musical: el mismísimo Michael Jackson. A raíz del revuelo y la reactivación de su legado por el estreno mundial de su biopic ‘Michael’, hemos enumerado varios detalles (algunos bastante conocidos y otros completamente sorprendentes) que vinculan al Rey del Pop con Quisqueya la bella. Así que prepárate para descubrir cómo Michael Jackson estuvo estrechamente ligado a la República Dominicana.

1985 – Juanlui y Maicol.

Para el segundo disco de Juan Luis Guerra, la influencia de Jackson se siente hasta en la portada del mismo. Basta con tomar la carátula de ‘Mudanza y Acarreo’ para fijarnos, por ejemplo, en el outfit de Roger Zayas: zapatos negros y medias con brillo. Es un guiño directo a Michael en su época del disco ‘Thriller’, que por aquellos años seguía batiendo récords de venta. En el listado de canciones de esta producción local podemos encontrar en el Lado B del LP el merengue ‘Dame’, un cover de cabo a rabo del tema ‘Don’t stop ‘til get enough’ contenido en «Off The Wall»  (1979). Tomar en cuenta que la adaptación de la letra fue realizada por 4-40, con sus créditos correspondientes a Michael y Quincy Jones. Por cierto, el solo de guitarra en el track (que busca emular el sintetizador del sencillo original) fue realizado por el propio Juanlui.

También mencionar que a lo largo de los años, varios artistas locales se han visto influidos por Jackson, y han hecho sus propias versiones de otros éxitos: Mala Fe – Lo tiguere (Beat it) (2003) y Omega – Remember the time. (2021)


1988 – Una hermana visita la Isla.


Existe un hecho que pudiéramos asociar a Michael con su cercanía al país, y es el protagonizado por su hermana mayor, La Toya Jackson. Todo inicia cuando, esta es contratada por el empresario local Luis Medrano para actuar como atracción principal en la inauguración del Hotel Sand Castle en 1988, siendo uno de los acontecimientos más comentados en la historia del turismo de la costa norte de la República Dominicana. El Sand Castle fue un hotel ubicado en el sector de Puerto Chiquito, Sosúa, diseñado sobre un acantilado de coral frente al Océano Atlántico. Su arquitectura emulaba un enorme castillo de arena de estilo mediterráneo-tropical. Para celebrar este hito arquitectónico y turístico, los inversionistas buscaron una figura de impacto global eligiendo a La Toya para un show sin precedentes, mientras esta se encontraba de gira con su disco de pop-dance ‘La Toya’, durante ese año. Aquella noche se recuerda con nostalgia (a pesar de la lluvia aquel día) por la promesa de opulencia, modernidad y el «boom» del modelo todo incluido que definió los años dorados de Playa Dorada y Sosúa. El hotel operó bajo otros nombres (como Qualton Club) hasta que cerró definitivamente sus puertas alrededor del año 2003. Intuimos que esa presentación quedó fija en la mente de la hermana de Michael, quien de seguro la escuchó hablar sobre una isla del Caribe, con un lugar al que muchos se referían como La Novia del Atlántico. De hecho, en su disco debut de 1980, «La Toya Jackson», ella contó con la participación de su fallecido hermano en la canción ‘Night Time Lover’, como corista y coescritor de la letra.


1993 – El concierto que nunca fue.

Antes de que los ojos del mundo estuvieran puestos sobre nuestra isla, ya Michael se había fijado primero en nosotros. Resulta que un año antes de su boda con la hija de Elvis, en el marco de su espectacular gira Dangerous World Tour, República Dominicana estuvo incluida en los posibles destinos a visitar. El lugar escogido, obviamente en ese tiempo (e incluso hoy para un show de esa magnitud), fue el Estadio Olímpico de Santo Domingo, por cuestión de logística y capacidad. Peeero, las negociaciones nos prosperaron para que todo fuese posible. Cuentan que su estado de salud en aquel entonces, aparte de la presión que tenía el artista por el caso que pesaba en su contra por supuesto abuso sexual a un menor, lo llevaría a cancelar varios conciertos en Latinoamérica. De lo que nos perdimos. 😦


1994 – Boda en suelo criollo.

Según varios testigos involucrados en este suceso que hizo mover a docenas de periodistas extranjeros hasta suelo dominicano, Michael quería casarse volando sobre nuestro país, cosa que no se pudo porque simplemente las leyes dominicanas no lo permitían. Al no ser posible, tuvo que seguir con el plan de casarse en tierra para poder así concretar oficialmente su matrimonio con Lisa Marie Presley. Los chismografos de la época aseguraban que dicha boda se celebró en la icónica iglesia de Altos de Chavón (Casa de Campo, La Romana), teniendo toda lógica por lo atractivo del enclave turístico en la parte este del país. En cambio, todo pasó de forma inesperada: en la sala de la casa del juez Hugo Álvarez Pérez, ubicada en la urbanización El Campito, en la ciudad de La Vega.  Cuenta el juez actuante en el acto civil, más o menos esto: Michael vestía de negro con su característico sombrero y gafas oscuras (las cuales el juez le pidió que se quitara para el acto legal). Describió al cantante como alguien extremadamente tímido y con la actitud de un niño que no sostenía la mirada. El secreto se mantuvo guardado unas semanas hasta que la prensa internacional consiguió una copia del acta de matrimonio emitida por la Junta Central Electoral.
¡Vaya, vaya, quien lo diría!


1995 – Michael y sus sobrinos… dominicanos.

Un hecho poco conocido y comentado es el que relaciona al astro de la música, sanguíneamente, con el país que tiene una Biblia en su escudo nacional. Así es. El vínculo se da porque tres sobrinos suyos, hijos de su hermano Tito, llevan en su ADN sangre dominicana. La cosa viene porque, Tito se casó a temprana edad con Dolores «Dee Dee» Martes, resultando ser de origen dominicano y mexicano (su padre, el señor Martes, nació en 1920 en el Distrito Nacional, Santo Domingo, antes de emigrar a los Estados Unidos). De dicho matrimonio nacieron los tres sobrinos directos de Michael: Taj, Taryll y TJ Jackson. Para 1995 estos formarían un trío musical de  R&B conocidos como 3T, apadrinados por su querido tío, el Rey del Pop.


1999 – Sammy Sosa y Michael en R. D.

Eran finales de los 90 y había una batalla en Grandes Ligas por el liderato de jonrones. Ahí entra Sammy Sosa a la ecuación. Con todo el boom a nivel global junto a Mark McGwire, se convierte en una figura relevante. Ok, Sammy decide fijar residencia en Santo Domingo, pero no en una casa cualquiera. Esta quedaría ubicada en la exclusiva Avenida Anacaona del Mirador Sur de la Capital. Digamos que se mandó a construir una mansión cuya extensión superaba los 2.300 metros cuadrados. Lujo de arriba a abajo. Contaba con una marquesina doble para 12 vehículos, vista al mar, aire central, dos cocinas con cuatro cocineros, dos cuartos de servicios (choferes aparte), un cine-teatro y una biblioteca. Además, salón de billar, un gazebo junto a la piscina, una sala de videos. De ñapa, en su interior, la reproducción de la escalera del barco Titanic. Para inaugurar tal palacio había que traer gente acorde al lugar (y a lo invertido: 80 millones de pesos de entonces). Se invitaron celebridades del cine, del béisbol de Grandes Ligas, funcionarios del gobierno, empresarios, modelos, actores de cine, políticos y millonarios como el hoy presidente gringo Donald Trump. Ah, y había que llevar a Michael Jackson a la fiesta. ¿A cantar? No se sabe. Pero (otro de tantos peros en la sopa), el artista dijo que no se sentía bien para viajar. Que tenía cólicos, algo así. Pues eso se resolvió enviando a su padre, Joseph Jackson, como representante. El destino de la casa se resume en que en 2008 fue demolida, luego de que Sammy la vendiera por US$198,500, lío judicial incluido. Otro detalle de la casa es que en el orden secuencial de la avenida, debía ser la número 16; estaba marcada con el número 21. Detallitos de la gente cuando hace lo que quiere, atento a ellos.


2014 – ¡Y vuelve y vuelve, Joseph Jackson!

Al parecer, a Joe le gustó tanto el calor caribeño que para 2014 se reporta que estuvo de visita en R. D. Sucedió en la costa norte, por Puerto Plata (sí, otro Jackson por esas playas). El artífice de la carrera de los Jackson 5, quien contaba con 78 años en aquel tiempo, se encontraba de visita en un plan de negocios ya que se supo que se encontraba interesado en producirle tres temas a una artista de su catálogo. Dicen que a una italiana de origen francés de nombre Ángela Sttiliti. El asunto se concretaría con que en uno de los temas habría un featuring con una exponente urbana dominicana de nombre artístico Misssifu. Cuentan quienes visitan mucho las playas de Cabarete que la local residía en la Zona Oriental de Santo Domingo, siendo parte del catálogo de Arsenal Records, producido por Chico Productions. Todo tuvo lugar en diciembre de ese año y hasta la fecha, ahí quedó la historia. Lo que sí es que quedó constancia del arribo de Mister Jackson padre por el Aeropuerto Gregorio Luperón y nada más.

Hee-Hee!