por: Manuel Betances + Max ‘Drlacxos’ Cueto.-
En el marco del Cabarete Jazz Fest 2026, conversamos con el saxofonista y compositor dominicano Sandy Gabriel, una de las figuras más representativas del jazz caribeño contemporáneo y, hasta el momento, el único artista local confirmado en el cartel del festival. Desde sus inicios entre los pasillos de la academia de música de Nagua hasta compartir escenario con nombres como Juan Luis Guerra, Arturo Sandoval y Chucho Valdés, Gabriel ha construido una trayectoria marcada por la disciplina, la identidad dominicana y la pasión por un jazz accesible, bailable y profundamente nuestro. En esta conversación con discolai, nos habla de sus raíces, su evolución musical y lo que prepara para una noche especial en la costa norte.
discolai: ¿Cómo inicia Sandy Gabriel este camino de la música?
Sandy Gabriel: Bueno, la música llega a mí desde que nací, por herencia de mi padre, el destacado saxofonista y arreglista Sócrates Gabriel, quien fue director de una de las bandas de merengue más destacadas en los años 70 y 80, fundada en Nagua, provincia María Trinidad Sánchez. Realmente yo crecí entre instrumentos musicales, además de que mi padre también era el director de la academia de música de Nagua. Yo de pequeño asistía a la academia con él, pero fue a la edad de 14 años cuando me decidí a estudiar música formalmente. Recuerdo que cuando mi padre salía de casa, yo aprovechaba para sacar sus instrumentos y comenzaba a ponerles las manos. Fue mi madre quien le comentó a mi padre que yo aprovechaba que él saliera para comenzar a tratar de sonar su instrumento. Luego mi padre me dijo: «Si realmente te gusta la música, comienza a estudiar con mi saxofón y, si veo que de verdad lo tomas en serio, pues te compraré un saxofón». Y es así como comienzo a desarrollarme profesionalmente hasta el día de hoy, que todavía no paro de seguir aprendiendo cada día

Muchas personas le asocian con Puerto Plata, pero ¿cuáles son sus orígenes?
Así es. Lo que sucede es que yo nací en Nagua y, cuando yo tenía alrededor de 10 o 12 años, mis padres y yo emigramos a Puerto Plata por asuntos de trabajo. Al yo llegar tan jovencito a esta ciudad, ahí comencé a desarrollarme en la música y, de hecho, en Puerto Plata es que yo comienzo a tomar la música como carrera profesionalmente. A esta ciudad le agradezco todo ese cariño y apoyo que siempre nos brinda, además de acogerme como hijo adoptivo.
Puerto Plata Jazz Ensemble es quien le pone en el mapa nacional, ¿cómo definiría esa etapa?
Bueno, precisamente por formar yo esta banda en esta ciudad es que nace el nombre de Puerto Plata Jazz Ensemble. Esta banda se forma en los hoteles de esta ciudad por un grupo de jóvenes como son Jairo Milanés, Daniel Álvarez, Joel Guzmán e Hisdra Álvarez, quienes fueron los fundadores de esta banda. Tomamos muy en serio lo que es formar una banda de jazz; cada uno se preparó musicalmente para tener la capacidad y lograr ensamblar temas originales nuestros, entre otros temas del jazz latino y tradicional. Ahí es que comenzamos a formar parte de lo que fue el Dominican Republic Jazz Festival, en el cual participamos en más de 15 ocasiones, poniendo el nombre de la República Dominicana muy en alto y muy bien representado como banda local. Lo que nos ha permitido posicionarnos como una de las bandas de jazz más importantes de nuestro país, además de haber representado a nuestro país en diferentes festivales de jazz internacionales, ferias turísticas y demás con mucho orgullo.

Desde Juan Luis Guerra hasta The Dominican Jazz Project, ¿qué tal ha sido este transitar por esas etapas?
Te cuento que me siento súper privilegiado de haber escogido la música como carrera. Cuando tomamos con mucha seriedad y disciplina lo que hacemos, se puede lograr todo lo que uno se proponga en la vida, y lograr experiencias maravillosas como lo es el caso de haber podido tocar junto a grandes estrellas mundiales; no solamente del jazz, sino también de la música popular y la música clásica. Me ha tocado estar al lado de figuras emblemáticas de la música como son Juan Luis Guerra, José Antonio Molina y la Orquesta Sinfónica Nacional, Dave Grusin, Lee Ritenour, Arturo Sandoval, Chucho Valdés o Gonzalo Rubalcaba, solo por mencionar algunos, ya que la lista es inmensa. Le doy las gracias a Dios por habernos regalado este gran privilegio, y sin restarle a todos los proyectos de jazz de los que soy parte, como lo son el Pop Jazz Ensemble y The Dominican Jazz Project.
Su disco Sandy Gabriel & Friends es la confirmación del camino transitado. ¿Qué le queda de esa experiencia junto a tantas luminarias de la música a nivel global?
Te puedo decir que para mí, aún hoy, lo mejor está por venir. A pesar de que logré lo que ningún dominicano ha podido hacer, que es juntar tantas figuras en una misma producción musical y más aún de este nivel esto me llena el corazón de mucho orgullo. Le doy las gracias a Dios cada día, y también a todos los que participaron en ella. En estos momentos estoy trabajando en un par de proyectos no menos importantes que el de Sandy Gabriel & Friends. Yo pienso que mientras Dios nos siga dando la oportunidad de seguir escalando y multiplicando los talentos que nos ha regalado, debemos seguir creciendo y expandiendo cada día más nuestra carrera. Más adelante, cuando ya estén un poco más avanzados los proyectos, lo dejaremos saber de inmediato.
Pasemos al Cabarete Jazz Festival, ¿cómo se siente al volver a la costa que le ha escuchado y dado a conocer?
La verdad, siento una alegría inmensa de volver a reencontrarnos con ese público de nuestro país e internacional que siempre asiste a este festival. De hecho, es el más importante de nuestro país y parte de Latinoamérica por la alta calidad de los artistas que siempre presentan y toda la organización con la que manejan este festival.
¿Qué puede esperar el público de Sandy Gabriel en esa noche?
Bueno, fíjate: cada escenario para mí siempre es un nuevo reto y, sobre todo, una nueva experiencia. Trato de que nuestra banda esté totalmente conectada con el público, ya que una de las cosas que hemos adoptado cuando vamos a subir a un escenario ya sea en nuestro país o internacionalmente, es el respeto total a nuestro público. La verdad es que hemos preparado un repertorio bastante electrizante para este festival, además de que tengo una gran sorpresa de un invitado que sé que a todos los va a poner a gozar con el concepto musical que también incluiremos para esta ocasión. Así es que desde ya los invitamos a acompañarnos, porque será una noche maravillosa y sé que nuestro país, modestia aparte, estará muy bien representado con nuestra banda.

Finalmente, ¿cómo ve al jazz dominicano a nivel de identidad en una isla caracterizada por tantos ritmos y géneros musicales?
Realmente el jazz siempre ha estado en ascenso en nuestro país. Además, nosotros hemos sembrado buenas estrategias para que la música de jazz en nuestro país sea consumida y apreciada por cualquier tipo de público. Muchos dicen que el jazz es elitista, expresión con la cual nunca he estado de acuerdo, ya que todo depende de la forma en que el artista lo proyecte hacia el público. Si quieres tratar de impresionar con un free jazz o un jazz del que llamamos «jazz para músicos» que quizás el público no entiende, ya esto hace que el público se pare de su asiento porque, en vez de disfrutarlo, lo que hace es sufrir porque no está a gusto ni está gozándose lo que escucha.
Por mi parte, siempre he tratado de que mi música sea comercial, bailable, sabrosa y gozosa para que el público hasta pueda pararse a bailar sin ningún problema, sobre todo en el género del merengue jazz, que es nuestro fuerte. Además, trato de equilibrar un poco todo el repertorio y que haya música para todo tipo de público, que no solamente es dominicano.
Y con relación a nuestra identidad específicamente, la idea de fusionar todos nuestros ritmos autóctonos y tradicionales es una idea genial. Tenemos diferentes bandas que se enfocan en fusionar todas esas raíces nuestras y ¡qué bueno que nuestro país es bastante rico en ese sentido de ritmos tan sabrosos como el merengue que quizás muchos dominicanos ni conocen! Pero te lo comento porque en otros países nos aprecian bastante por nuestros ritmos, ya que son rítmicamente sabrosos y hacen que cualquier persona de cualquier parte del mundo se pare a bailarlos desde que escuchan un atabal, una tambora, etc. Y sobre todo, cuando hacemos música original fusionada con nuestros ritmos, es verdaderamente extraordinario, ya que con esto aportamos bastante a nuestros ritmos y a nuestro país caribeño, y estos se quedan para toda la vida.
¡Muchas gracias por la oportunidad! ¡Bendiciones!
Puedes ver a Sandy Gabriel , Los Amigos Invisibles, Alfredo Rodriguez, Cimafunk entre otros en primera fila en Cabarete Jazz Festival 2026 [comprando tus tickets aquí]

