Dejándolo todo en el primer video de The Cat Lady.

por: Yaissa Jiménez

“Make 2001 MTV punk videos greate again”… porque conversando al mejor modo millennial, por Instagram, con el director del nuevo video “Leave it all” de la agrupación criolla The Cat Lady, me confesó que las bandas alternativas que protagonizaban los videos musicales punk en canal MTV durante la década de principios de milenio, fue lo que los movió a realizar este trabajo.

Se trata de una sátira bastante bien realizada para una canción a la que, argumentativamente hablando, le cae bien esta clase de material. “Leave it all” es un ritmo punk ligeramente groove con algo de distorsión en la armonía y obvio, una base de rock clásico. Ya antes en Discolai manifestamos nuestra emoción por la existencia de agrupaciones como The Cat Lady en la escena local. La diversidad se hace evidente cuando el rango de posibilidades es extenso, y si hay algo que en la RD representa en casi toda cabalidad, es la diversidad.

La clásica estereotípica figura de la “hot blondie” rompecorazones en la forma de una muñeca inflable y el amor categóricamente posesivo de un joven obsesionado con ella que se auto ridiculiza en cada escena. La historia transcurre entre sus actividades regulares mientras la pareja se enfrenta a la cotidianidad de interactuar con los múltiples caballeros interesados en la el objeto, dama de plástico, una muñeca, un ser inanimado, y allí descansa mucha de la sátira a la que está sujeta la trama. Toda la temática se centra en la actitud del novio, una especie de burla regular a las acciones del macho alfa, en este caso es incluso un poquito más evidente el chiste ya que en este personaje no existen, ni de cerca, las características estructurales de un “lomo plateado de manada” (apuntando que la figura del alfa no es positiva, es una burla a las dimensiones masculinas y su auto liberación en proceso).

El joven y talentoso fotógrafo Jean Poueriet fue quien se dio a la tarea de dirigir este trabajo. Al preguntarle sobre la estética de la fotografía y coincidencialmente, al estar observando su trabajo publicado en redes sociales, le preguntamos sobre si su más reciente acercamiento al film (fotografía análoga) estaba relacionado con estos colores bellamente empalidecidos y esta estética de televisor antiguo. La respuesta fue afirmativa, sumando a su argumento el que todas las ideas de producción que fueron apareciendo en el proceso, se comunicaban (estas ideas) a la perfección. Que la idea era que, al estar actualmente muy en contacto con el deseo de reconocer su pasado e influencias, se lograra esta clase de collage argumentativo entre la idea base, la narrativa básica de los 60’s sobre el entorno juvenil y la música que obviamente reposa en ritmos relacionados al pasado. Así mismo saber que lo cíclico en toda esta búsqueda es tan real como unos jóvenes menores de 30 años, inspirados por sus referencias del 2000 y tantos, hicieran un trabajo que mantenía conexión con la narrativa típica sesentera.

La actuación del joven actor de teatro Augusto Arteaga es realmente convincente y produce esa sensación que evoca lo gracioso, pero se mantiene ridiculizando la condición de su personaje. Una sensación muy Chaplin, movimientos muy teatrales y gestos bastante sobre dimensionados. Su actuación fue ideal para este trabajo. Anotando que, sin querer forzar el argumento, el que me recordara Chaplin da la sensación de otra conexión con un referente del pasado.

Esta es la cuestión. La magia que yo le encuentro a que este material tuviera este trasfondo. Dieciocho años después estamos viendo como una banda de rock/punk que nace en esta isla en el Caribe, emula el trabajo realizado hace casi dos décadas por músicos, productores y creativos de otras tierras y de otro contexto. Todo esto subidos en la rueda de emular la imagen analógica de mediados de siglo XX emulando la tendencia narrativa de la década de los 60’s.

Parece que poner atención a lo que sacamos en forma de arte y dejamos flotando en el imaginario, no es una mala idea. He aquí la rueda a la que debemos de estar atentos, he aquí el ciclo que nos beneficia a nosotros hoy, y que debemos mantener vigente para que las siguientes generaciones cuenten con el mismo beneficio de tener a la mano referentes que creen empatía en el tiempo y entre las generaciones.