por: Manuel Betances.-
Hay artistas cuyo crecimiento se siente como una victoria colectiva. En Discolai, hemos sido testigos del camino de Inka desde aquellos primeros mensajes de texto en 2019 y aquel artículo de El Caimito que hoy recordamos con nostalgia. Verlo hoy en el Isle of Light 2026, no solo con su rima afilada, sino respaldado por una banda expansiva y una propuesta musical robusta, es confirmar que la constancia y el respeto por la raíz tienen recompensa.
En esta edición del festival, Villa Mella no solo estuvo presente; se adueñó del escenario. Entre la emoción de los logros alcanzados y la revelación de sus nuevos pasos en el cine, conversamos con Inka sobre su evolución, la herencia de figuras como Enerolisa y Luis Días, y esa «reserva cultural» que sigue alimentando su arte.

Discolai: Desde Isle of Light 2026, ¡Inka y Villamella en la casa! Por partida doble, pero iniciamos este recorrido con los artistas que están aquí este año en esta edición. Inka, cuéntame: ¿qué tal la tarima de Isle of Light? Por fin llegaste.
Inka: Mira… se me están aguando los ojos porque, tú sabes, yo pensando… Manuel, contigo me siento en confianza. Tú sabes, desde el principio de mi carrera, cuando yo ni siquiera una nota de prensa enviaba. Yo lo que enviaba era un mensaje, y ustedes hablaban mi música en Discolai, y yo solamente quería que la gente escuchara lo que yo tenía, a ver si funcionaba, a ver si también en la búsqueda que yo estaba haciendo había que darle por ahí o por otro lado.
Pensar en eso, en cuando Discolai publicó el artículo de El Caimito en 2019, y pensar ahora en todos estos años que han pasado y que seguimos aquí… eso me alegra mucho. Al final, me hace feliz seguir y darme cuenta de que el crecimiento que he tenido también ha sido junto a gente que he visto desde el principio. Y eso lo valoro muchísimo.

Gracias por eso, Inka. Cuéntame de esa experiencia con una banda. Para mucha gente es bastante extraño descubrir nuestra música dominicana, nuestra música de raíz, pero verla en ese formato. Trajiste un saxofón, una guitarra, percusión, batería, teclado… además de tu performance en escena, primero con Vita y luego con Lena Dardelet. ¿Cómo armaste todo eso? ¿Cómo se construyó esta propuesta para traerla acá? Porque ya no es solamente el Inka que conocíamos con una pista y rapeando, sino un formato mucho más amplio y musical.
Yo siempre quise tocar con bandas. Siempre. Yo soy melómano: mientras más instrumentos, mejor. Si fuera por mí, le meto un segmento de cuerdas, un segmento de vientos sinfónicos, le meto trombón… ¡oye! Pero, loco, trabajar con una banda fue retador, porque era algo nuevo. Nos estábamos inventando todo desde cero, pero cada ensayo era un invento, un experimento. Era ir acomodando a los músicos sobre las pistas que ya yo tenía de las canciones que elegí. Al final creo que eso le dio mucha fuerza a la propuesta, y eso me encantó. Me gustó mucho el resultado.
Tú mismo te has ido poniendo la vara muy alta. Primero lanzaste el disco Villa Mella, luego la presentación en Dominicana’s Got Talent y ahora llegaste a Isle of Light. ¿Qué sigue?
Mañana tengo un ensayo para mi primer papel en el cine. Suena increíble, lo sé. Es un personaje secundario y aún no sé cuándo saldrá en pantalla, ¡pero estoy muy feliz!
¡Buenísimo! Y musicalmente, ¿Qué continúa?
Yo tengo una frase que dice: Con la fuerza de mi abuela y el resguardo de mis seres, las estrellas que me guían, las oraciones que interceden; los caminos se me abren porque tengo los poderes.
¡Durísimo, durísimo! Finalizando Inka, cuéntame cómo ves tú ese cierre en el escenario. También estuvieron nuestros compatriotas de Villa Mella, Pororó. ¡Qué bien representado queda Villa Mella, por partida doble, en este festival!
Me siento muy orgulloso. El show de hoy se lo dedico a la reina de la salve, que es de Villa Mella también: Enerolisa. Siento que Villa Mella ha sido una influencia fundamental para el movimiento de artistas del cual formo parte; esos artistas que vienen de la rama de Luis Días y Xiomara Fortuna. Villa Mella no es solo una reserva natural, sino una reserva cultural para artistas investigadores, antropólogos y creadores.
Sí, de Villa Mella salió la Cocoband, salió Aljadaqui, salió Ilegales… ha salido un reguero de gente. Musicalmente estás tú ahí dentro, circunscrito en todo lo que se está haciendo, y es increíble. Ya te pregunté qué sigue y me hablaste de cine; me dijiste que tienes una oración que te impulsa a seguir subiendo. Pero háblame ahora sobre la escena musical actual, sobre lo que está ocurriendo ahora mismo. Mira todo lo que tenemos aquí y lo que se viene haciendo en los festivales dominicanos… ¿hacia dónde nos llevará esto?
Lo veo súper bien. Creo que estamos creciendo mucho y que el oído del público también se está ampliando y abriendo a más variedad. Tenemos muchísima música y con muchísima calidad; hay muy buenas propuestas. Yo creo que esto va a seguir para adelante, hermano.

