por: Manuel Betances.-
En un noviembre particularmente fértil para la música dominicana, cuatro proyectos muy distintos entre sí trazan un mapa sonoro de lo que hoy late en la escena, búsquedas personales, experimentación sin permiso y un regreso consciente a nuestras raíces. Desde la fuerza acústica de Ricardo Esteban en Bajo Cero, pasando por las exploraciones tectónicas de Reptiles Reptiles en Tierras Raras, la poética mestura cósmica de Bohemio Locoo en Astrífero, hasta la travesía caribeña y espiritual de Vicente García en Puñito de Yocahú, cada lanzamiento aporta una pieza esencial para entender hacia dónde se mueve y se expande la identidad musical dominicana. Aquí, un vistazo a estas cuatro propuestas que, cada una a su manera, iluminan el panorama.
Ricardo Esteban – Bajo Cero
Notamos en Ricardo Esteban a un artista de muchas influencias. Así lo asegura en su biografía personal, que se trasmuta a lo artístico. En «Bajo Cero» encontramos ese pasado de donde se ha nutrido Esteban para presentar este EP de 6 temas. En una producción junto a Rolando Rodríguez, Ricardo se desdobla cantando en castellano e inglés (una muestra amplia está en su recopilatorio de covers «Upclose And Personal Home Sessions 2017-2022» de este mismo 2025). Rock con fuerza acústica y una voz que flota entre una instrumentación que bebe de otras fuentes que se notan bastante, pero que le ayudan a crear su propia aura. Así suena «Bajo Cero» de Ricardo Esteban, en una escena que busca crear un sello distintivo y diferente, y acá encontramos a un alternativo que puede encontrar ese nicho que a veces creemos perdido.
Reptiles Reptiles – Tierras Raras
Según Google, el término de tierras raras hace referencia a 17 elementos químicos esenciales para la alta tecnología, fundamentales para fabricar productos como imanes, teléfonos móviles, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y equipos de defensa. Para esta nueva aventura sónica, Oscar Chabebe vuelve a escarbar en su subconsciente. Como todo experimentado minero que utiliza picos, palas, taladros, acá se encarga de manejar todos los instrumentos empleados en su primer disco de larga duración. De ñapa, ha grabado, mezclado y masterizado todo él solo. «Tierras Raras» contiene 12 tracks, que por 49 minutos nos vuelven a llevar de la mano por paisajes y texturas sonoras, como si hojeáramos un fanzine de sensaciones entre varios collages emulando estados de ánimo, pero todos en la misma dirección. Y es que era justo tener disponible algo más extenso de su trabajo musical, tomando en cuenta que sus anteriores EPs no superaban los 24 minutos, limitándose a 7 tracks por entrega (Imaginary Landscapes Vol. 1 y El Fin de Santo Domingo, respectivamente). Sonidos del mundo enlazados con melodías propias de un score para ambientar el último día de la raza humana en el planeta, es lo que nos ofrece Oscar Chabebe en un disco que juega, pero denuncia que al igual que la extracción de tierras raras, la existencia pueden ser difícil y contaminante si no se profundiza con prudencia. Excaven en el Bandcamp de Reptiles Reptiles…
Bohemio Locoo – Astrífero
«Astrífero»: Su etimología proviene del latín «astriferu» y se refiere a algo que contiene astros. Cada cierto tiempo nos topamos con experimentos, ensayos o sorpresas que buscan dar con la fórmula para exponer uno de los mejores valores que tiene la isla, la música. Es tal el caso de Bohemiolocoo, un artista de origen serbio (según su cuenta en Bandcamp, pero criado en Quisqueya la bella. Así encontramos el EP ‘Astrifero’, adjetivo poético que significa «lleno de estrellas» o «estrellado». Con solo 3 temas y sin superar los 13 minutos de duración, tenemos un bolero bachateao (‘Te estaré esperando’), una pieza que se mestura con cuerdas y bongó (‘Astrifero’), cerrando con un asemejo de merengue de cuerda enlazado con pambiche (‘La canción de Johnny (La Golda)’). Y volvemos a lo que repetimos: al dominicano todo tienen que venir a decírselo. Solo que ahora no lo afirmamos con un dejo de derrota, sino que afianzamos esa seguridad que tenemos en los nuestro. Vemos como Bohemioloco se adueña de las melodías entre cuerdas y un cantaíto que duele, como lo que quiere transmitir al interpretar este breve, pero claro material. Sigamos haciendo la tarea.
Vicente García – Puñito de Yocahú
Como gema protectora, el azabache ha sido conocido por muchas generaciones como el artilugio protector de los recién nacidos en nuestro país. Quizá, apelando a dichas creencias, se haya enfocado el título de esta nueva entrega de Vicente García en su búsqueda por los sonidos que convergen en nuestro gran Caribe. Esos que emergen de un crisol de poblaciones que ha ido forjándose en el origen de lo que hoy somos, dominicanos. «Puñito de Yocahú», ya con un Grammy Latino bajo el brazo (como todo buen niño en sus primeros días de existencia), representa otro disco más dentro de la extensa discografía dominicana, que intenta dar a conocer todo lo que tenemos como nación. No solo en lo musical, sino también desde nuestras carencias por no saber reconocernos. Por eso debemos mirar hacia afuera, porque desde dentro todavía no conocemos el potencial que poseemos. Ojalá que en estas 13 canciones vayamos más allá del momento que representa ser nativos de una media isla.
