De África a la República Dominicana: “Mandela” de Toque Profundo, un canto caribeño por la libertad.

por: Max ‘Drlacxos’ Cueto.-

En 1992, mientras el mundo aún digería los temblores políticos de la Guerra Fría y América Latina lidiaba con sus propias transiciones democráticas, en República Dominicana una banda de rock independiente alzaba su voz desde la trinchera del arte. Toque Profundo, con su álbum debut Sueños y Pesadillas del Tercer Mundo, entregaba una obra atemporal que capturaba angustias, denuncias y esperanzas de toda una generación. Dentro de ese disco, Mandela brilla como un estallido breve pero poderoso: un homenaje directo a la figura del líder sudafricano que, tras 27 años en prisión, acababa de ser liberado y se perfilaba como símbolo universal de libertad y resistencia.

Cada 18 de julio se celebra el Día Internacional de Nelson Mandela, fecha proclamada por la ONU no solo para honrar su legado, sino para invitar al activismo social y a la reflexión sobre los valores de justicia, dignidad e igualdad. Y aunque muchas naciones se acercan a esta efeméride desde un prisma histórico o educativo, Toque Profundo hizo algo poco común: trasladar la lucha de Mandela a un lenguaje sonoro y caribeño, reivindicando su mensaje desde el contexto dominicano.

“Porque han liberado a Mandela, Mandela… / Libertad en contra de represión / Que levante la mano quien quiere revolución”

Con estos versos compuestos por Leo Susana, Lorenzo Zayas y Pochy Garcia la canción mezcla júbilo y proclama, celebrando la libertad de un hombre mientras llama a despertar conciencias. Lo notable es cómo Toque Profundo logra que un acontecimiento aparentemente lejano, la lucha contra el apartheid en Sudáfrica resuene con fuerza en la República Dominicana, país con su propia historia de autoritarismos, censura y desigualdad. Así, Mandela deja de ser solo una referencia externa y se convierte en un espejo local: la lucha por los derechos humanos no tiene pasaporte.

Musicalmente, la canción mantiene la urgencia que caracteriza a todo el álbum. Con una duración inferior a tres minutos, no necesita adornos para impactar. El riff de guitarra, casi marcial, y el tono enérgico de la voz de Tony Almont funcionan como un grito de victoria que se expande desde Ciudad Nueva hasta Soweto. En su brevedad, Mandela actúa como una consigna, un fragmento sonoro que encapsula un momento crucial de la historia reciente.

A más de treinta años de su estreno, y a más de una década desde que la ONU instauró el Día de Mandela, la canción mantiene su vigencia. En un mundo donde aún persisten las sombras del racismo, la represión y la desigualdad, la música sigue siendo un espacio de resistencia. Y Toque Profundo, con su mirada lúcida y su estética sin concesiones, nos recuerda que también desde el Caribe se puede cantar por África, por la libertad y por el derecho a soñar con un mundo distinto.