por: Manuel Betances.-
Continuamos con más en RFI Santo Domingo, con ustedes Manuel Betánces. A propósito de Isla Sonora, esta plataforma musical organizada en conjunto con la Embajada de Francia, la Alianza Francesa de Santo Domingo, Café Le Bistró y esta RFI 90.9 FM, seguimos presentando a los artistas que buscan esa oportunidad para participar y estar presentes en la Fiesta de la Música 2025. En esta ocasión, tenemos al penúltimo participante; luego de él, recibiremos a otra banda.
Discolai: Pero aquí tenemos a un solista, es un joven, de nombre Luitomá Oviedo. Y claro, no me extraña: Luitomá había estado anteriormente aquí en esta cabina, precisamente viendo tu nacimiento como solista, luego de haber estado en una banda anterior llamada Belachao. Haciendo un poquito de historia… estamos viejitos, Luitomá.
Luitomá: No, no diga eso. Pero sí, sí, yo contentísimo de estar aquí en Radio Francia Internacional y en la Alianza, que siempre han apoyado el arte local, de una manera u otra, ya sea como medio o como plataforma artística en vivo. Recuerdo el día, la primera vez que me lancé con mi primer sencillo solista, La última canción que te mando, y fuiste la primera persona con la que conversé de él. Te agradezco de nuevo que me tengas acá.
Así es, el hijo bueno a la casa vuelve, como dicen. Aquí te tenemos, Luitomá. Cuéntame, ¿cómo ha sido desde aquel entonces, cuando saliste de esa banda Belachao, que era como un proyecto entre familia y amigos —bueno, bastante familiar—, y luego te decides a lanzarte? Vienes de una familia también de tradición musical: tu hermana Maya, tu papá también, Luis Tomás. O sea, ¿cómo ha sido ese proceso y cómo te ha ayudado en tu carrera?
La verdad es que no me pude zafar de la música, por más que la vicisitud y el día a día lo han intentado. Pero no me pude zafar. Y tenía… lo que a mí más me gustaba era estar en una banda; sin embargo, tenía la inquietud de escribir canciones, de seguir expresándome a través de la canción. Entonces me embarqué con mi proyecto solista, bien folky, bien trova, como era la posibilidad, y como fue mi escuela también. Tú mencionaste a mi papá, y mi papá formó parte del movimiento de la Nueva Canción de los 70, y se llevó todo ese bagaje a lo que fue nuestra crianza en la casa. Entonces toda esa música sonó, y el juego de la música, que es la parte más linda. Ya después, por allá por el 2014, 2015, lancé La última canción que te mando, y eso me llevó a presentarme cada vez en más sitios, a conocer más personas, a conocer a profundidad a otras personas. Yo, por ejemplo, conocía ya a Vic Contreras, pero cuando me embarqué con el proyecto solista fue que pude colaborar con él. Formé parte de su banda en el lado técnico, en tarima, como asistente, y luego él produjo mi primer EP, que se llama Canción Umbral. Entonces, cada paso ha sido una piedra en el camino, ¿verdad?, a recorrer en lo que es la canción, y hoy en día me encuentro con un escenario un poco distinto.
Ha crecido la escena, ¿eh?
Ha crecido la escena increíblemente. Y mucha gente me dice: «Oye, como que hay menos venues«. Y si nos vamos estrictamente a los números, a la cantidad, te puedo decir que sí. Pero ahora hay otras dinámicas de venue y otras dinámicas de puesta en escena. Hay más bandas, y también las plataformas digitales han evolucionado y han permitido una serie de cosas que ahora vemos como muy normales, ¿verdad?Entonces, hoy me encuentro en esta Radio Francia, conversando contigo, con la víspera de Isla Sonora, que no existía cuando yo empecé. Y es otra de las bondades: que hay más plataformas apuntando a la estructura de los festivales, ¿no? Que son los grandes escenarios de nuestro país.
¿Cómo te sientes escuchando a tu papá?
Orgulloso, todos los días, todos los instantes. Le debo, primero, la inquietud de la música. Yo le digo, con el eterno agradecimiento, que yo nunca en mi vida me he sentido verdaderamente solo, porque el que juega la música no tiene tiempo para sentirse solo. Y ese ha sido el regalo más grande: ver esa inspiración que él nos dio desde chiquitos, a mi hermana y a mí, de ver la música como un juego, que más adelante se tornó algo un poquito más serio, pero parte siempre del juego. Y yo eso se lo agradezco a mi viejo, con mucho, mucho, mucho amor.
Excelentes palabras, gracias. Te felicito por eso: por tener esa oportunidad de venir de una familia con música, de seguir en la música y de vivir por la música.Me gustó eso de que uno, cuando está en esto, no se siente solo. Bueno, vamos a escucharte a ti ahora. Hablemos de Más Never, de los últimos temas que hemos estado escuchando contigo.
Más Never es un sencillo muy, muy particular, del cual yo me siento muy orgulloso, porque primero es el nombre del disco que va a salir ahora, que viene. Es un juego de palabras, una dinámica que me caracteriza mucho desde chiquito, con mis hermanas, luego con mis amigos más íntimos. Me gusta el juego de palabras, me gusta jugar a la polisemia y atraer algo de un idioma al otro. De hecho, este país es bien Spanglish con su argot, entonces hay algo ahí de decir Más Never, Más Nunca. Es como hablar del ultimátum como figura poética, y lo que significa cuando un ser humano dice Más Nunca. Solo hay una vez que lo dice y es verdad. ¿Cuántas veces uno dijo Más Nunca y después se mordió la lengua? Entonces, eso nace de ahí, también todo el significado del disco, como de la necesidad de hablar con propiedad de que lo que uno diga no necesariamente quede en piedra, pero que tenga el poder verdadero de la palabra, que es cuando se le carga de intención. Entonces, esa canción específicamente viene a hablar de toda esa necesidad de ser yo mismo, de transformarme en algo que deje atrás la imposición ajena, las expectativas y todo tipo de cosas que no hablan de ti, y sin embargo se te imprimen de alguna forma en la vida social. Ya en el aspecto musical, Más Never es una de mis canciones de la cual me siento más orgulloso porque parte de la colaboración desde el principio con Sosa Más Nada y con Vic Contreras, que son mis dos grandes aliados dentro de mi puesta en escena. Porque tocan conmigo, porque de alguna forma u otra han producido música que yo he lanzado.
Y que son unos pulpos dentro de la escena porque han trabajado con muchísima gente de calidad.
Correcto. No solamente me han brindado a mí la oportunidad de trabajar con ellos, sino que también sostienen la escena hasta cierto sentido. Desde su trinchera y desde su quehacer han sostenido la escena, porque no han parado desde que empezó lo que llamamos la escena alternativa. Y son personas también que portan estandarte, que vienen de generaciones anteriores, de lo que fue la fusión y la investigación de nuestra ancestralidad.
Esa canción Más Never, rítmicamente, es una investigación de Sosa para identificar el origen de los códigos rítmicos de la tradición afrodominicana. Y eso lo remontó al oeste de África, a un ritmo que se llama Kuku, que es la base rítmica de la canción. Y ahí él construyó la estructura. Luego yo vine con esa necesidad de esa poesía simbólica a imprimir la canción y a ver cómo conversaba rítmicamente. Nos encantó el resultado y entonces nos quedamos así como: «¿Qué es lo que le falta a esto?» Yo le dije: un solo de Vic Contreras. Y entonces llamamos a Vic, hablamos con él. Ese solo que usted oye al final, que se lleva la canción, eso está grabado en un solo take. Eso es Vic, ¡dale!
Y tiene entonces la identidad de los tres. Por eso es que me encanta y digo que estoy muy orgulloso, porque no suena a algo impuesto, no suena a algo forzado. Suena a que nos juntamos los tres a dar esa parte de nosotros que le faltaba a la pieza.
Luitomá, ¿qué sigue? ¿Para cuándo tendremos entonces, digamos, ya este summum de experiencia y de sonidos en esta producción musical que ya estás preparando?
Bueno, mi próximo sencillo va a salir primero. Se llama Flores y va a salir a finales de abril. Nosotros queremos, no solamente con esto lanzar la canción y promocionarla, sino dar otro vistazo a lo que va a componer este disco. Esa canción tiene un corte un poco más romántico, un poco más ambiental, como de crear un mood, ¿verdad? Crear un ambiente. Y estamos muy contentos con él también porque era una canción que yo tenía desde la época de Bela Chao, que nunca le había dado salida. La había tocado un par de veces en solitario, pero en realidad… De hecho, la llegamos a grabar en el estudio de mi querido amigo Bonet —que estábamos hablando de él antes de empezar la entrevista. Un saludo a mi querido Bonet—. Y sí, la grabamos una vez en vivo, pero como que no le puse la mano a la canción otra vez. Entonces, trabajando con Sosa Más Nada, que es el que está produciendo el disco Más Never, encontramos otro aire, una atmósfera un poco más sensual, por decirlo de alguna forma. Y es lo que vamos a mostrar: el otro lado del disco, porque el disco tiene ya una identidad un poco más agresiva en lo musical, en los contrastes y en el ambiente que quiere crear. Quiere venir a tumbar la puerta de un zapatazo. Pero esta canción viene ya a pasar de la mano, como dice el dicho. Porque no todo es un gutazo, un trancazo; también al revés. Entonces, sí, esta canción que viene la vamos a interpretar felizmente en Isla Sonora, de nuevo agradecido por esta oportunidad de cantar para ustedes y el público acá de La Alianza. Contento, contento de todos esos sonidos nuevos que se están manifestando y que están buscando la forma de encontrar los aires a través de la canción.
Mira, viéndonos un poquito ya de lo local a lo general y hacia afuera, viendo, por ejemplo, cómo México se ha convertido en una plaza para artistas como Snenie, Alex Ferreira, Carolina Camacho, Giorgio Siladi. En el caso de Colombia, Vicente García, que es uno de los que ha llegado bastante lejos también con eso de mudarse, aunque yo siempre pienso que hay que hacer el fanbase aquí en tu tierra. Los mismos Solo Fernández que están apuntando también hacia afuera, hacia México. Sí, un buen trabajo, muy buen trabajo. Excelente trabajo de los muchachos. Entonces, mi pregunta hacia ti es, ¿cómo ves tú esto? Y tú también, ¿cómo te ves en un futuro? ¿Sigues acá o miras hacia afuera?
Bueno, yo honestamente no quisiera vivir en otro país. Ya dada la realidad de las plataformas de cada industria de cada país, uno tiene que tomar decisiones. Yo respeto mucho, mucho a los artistas que antes que yo emprendieron y se mudaron a otra latitud a abrirse camino. Le tengo el máximo respeto. Tú mencionaste a algunos de ellos. Por ejemplo, Vicente, que siempre ha sido muy solidario conmigo personalmente y con otros artistas. Colombia —tú mencionaste— es un destino muy, muy, muy bueno para la canción dominicana. Y te voy a decir por qué. No solamente porque lo dominicano, por alguna razón, está en boga en el mundo entero, sino porque hay una similitud de esencia con nuestra verdad, diferencias innegables. Pero hay una similitud en la esencia del disfrute que tiene el colombiano. Y lo que he conocido, mientras más costeño, mucho más… Bueno, estamos en el Caribe. Claro que sí, el Caribe nos baña a los dos países. Colombia es tan grande que tiene otras latitudes y tiene otras realidades. Tiene otra costa y tiene la montaña, pero también tiene la planicie. Entonces, cada una no solamente son características geográficas, son realidades de gente. Son sonidos también musicales propios.
Mira qué curioso que tú mencionas eso a nivel geográfico. Nosotros somos una isla, pero al norte tenemos el Atlántico y debajo tenemos el Caribe. Entonces, Colombia tiene de un lado el Caribe y del otro el Pacífico.
Tú sabes que eso es totalmente distinto. Y yo tuve la dicha, recientemente, de haber estado allá junto con Vic Contreras. Estuvimos presentándonos el 21 y el 22 de marzo en Bogotá. Y pude ver eso un poquito más de cerca, aunque, a pesar de que Bogotá es más frío —dicen, sí, es más frío, la gente es distinta—, sin embargo, en el disfrute pude percibir esa similitud que tenemos el pueblo, el gran pueblo latinoamericano, en su necesidad de ejercer algún tipo de liberación a través del disfrute.
Luitomás, gracias por estar con nosotros. Y dime, ¿con qué nos vamos? ¿Más música, eh?
Vámonos con Cantata de Reloj, que es una canción que particularmente a mí me gusta proyectar por el estribillo, lo que te dice.Yo le agradezco con esa canción a todos los que me van a ver en vivo, porque el estribillo dice: «Sal a querer, llena tu amor de lugar.» Y yo creo que no hay gesto de amor desapegado más lindo que ir a consumir música en vivo, de la mano y de la boca del artista que la hizo. Y sobre todo, local.
