23 de abril, Día para celebrar el Libro.

por: Manuel Betances._

Es Día Internacional del Libro, una vez más, en tiempos donde se discute aún el que la gente lee menos que antes, lo cual es todo lo contrario. Gracias al auge de nuevas tecnologías a la que estamos expuestos desde la mitad del presente siglo a la fecha, la humanidad ha emigrado a otro tipo de dinámicas para el consumo de material bibliográfico. Que no se lea lo que muchos consideran una literatura de provecho, ya es cuestión de cada quien. Solo con el smartphone ya tenemos para tener un promedio al día de palabras leídas, y ese average aumenta según su estilo de vida, gustos y, claro está, nivel social.

Por eso, hoy 23 de abril, fecha elegida para honrar y recordar a dos grandes de la literatura universal (Shakespeare y Cervantes, cada uno en su lengua materna), te traemos cinco libros de la literatura dominicana contemporánea, llenos de referentes locales, y sobre todo de música. Sentirán recorrer por los dedos (si leen en formato físico) una playlist que sonará a calle, a urbe, a campo, a pobreza, a ironía mezclada con inocencia, pero también a cruda realidad, como la vida misma.

Para esto nos vamos a apoyar en el trabajo realizado por quien suscribe, Manuel Betances (Discolai, 360vinyl, RFI Santo Domingo) y Luis Reynaldo Pérez (Luna Insomne editores, Fundación Cultural Lado B), gracias al ciclo de charlas denominadas ‘Libros que suenan’. Así como lo leen, es el tratamiento de la literatura, donde la música es el combustible de la trama en estos libros de cuentos y novelas que proponemos para este día.

A leer, y a escuchar.

Juan Dicent- Summetime (2005)

Sea Dino Bonao o Juan Dicent, da igual. Lo que sí es que estamos seguros de que quienes descubran a este autor criollo nacido en Bonao, domesticado en Santo Domingo y transmutado en Nueva York, les resultará una delicia encontrar paisajes entre el campo y la ciudad hasta la babel de hierro. Dino o Juan no tiene miedo de referenciar a La Lupe con Tatíco Henríquez en una enramá, o en cualquier acera reunir a Radiohead para hacer coro entre Charlie Parker y Talking Heads; bajo el sol en una poza del campo o con el despiadado clima neoyorquino acechando que salgas del subway, no hay prisa, pero apostamos a que una vez iniciada la lectura, estarás pensando a quien recomendarle estos relatos.

«Juan Dicent, armado de un arsenal compuesto, entre otras cosas, por un corrosivo sentido del humor, un conocimiento (casi antropológico) del «ser dominicano» y un amplio inventario de referencias musicales, cinematográficas y literarias, arma un desfile de losers, de inadaptados, de gente que anda perdida en lo claro, de gente que perdió antes de apostar. Esto es Summertime: una galería de personajes que se mueven, indistintamente, por Bonao, el Gran Santo Domingo o Nueva York, y que han sido derrotados, de muchas formas, por el peso de sueños diluidos en una realidad adversa; heridos de desilusión; presos de un presente que nunca imaginaron como su futuro.»
– Luna Insomne editores.


Rita Indiana – Papi (2005).

La magia de Rita radica en la repetición. Sí, en repetir sus lecturas. Estas son capaces de hacerte descubrir entre líneas y párrafos, nuevos caminos de la trama como si fuese la primera vez que adviertes una situación en cualquiera de sus novelas. En este caso es igual. Y es más extremo cuando haces memoria tratando de recordar tu propia infancia, donde todo era ‘naive’, y lo único que te preocupaba era ver El Chavo del 8 a las dos de la tarde, después de una jornada meridional con El Mayimbe en ese TV a blanco y negro, con el Príncpe de la Canción haciendo turno. Leer esta novela es como volver a ese pasado, a esos días desde la óptica de una niña, cuando quizá era mejor no saber nada, y esperar cada diciembre o vacaciones de verano a que alguien trajera, tan siquiera, un abrazo de ‘lo paise’.

«Papi» cuenta entonces la historia de una niña que aguarda por su padre para ir a la playa pero éste nunca llega, por eso la narración se convierte en una dialéctica de la espera. Una inmersión hacia la mente de una niña de ocho años y el andar de un padre mafioso, todopoderoso, omnipresente y casi fantasmal. Con una inocencia violenta marcada fuertemente por el abandono, la voz tropical de la niña nos lleva por senderos turbulentos de un imaginario caribe oscuro que apunta hacia una vida llena de excesos y de huidas.»
Lusdary Martínez Castillo, Circulodepoesia.com


Carmen Imbert Brugal – Sueños de salitre (2006).

En un país donde los secretos a voces son el archivo a consultar en el colectivo nacional para descifrar reputaciones yendo de generación a generación, esta novela de doña Carmen Imbert es un buen paralelo de lo que podría ser nuestra Wikipedia para consultar conciencias. Imbert Brugal nos ofrece un compendio, a modo de consejo, sobre lo que debe hacerse para enamorar, asfixiar, emperrar, de igual modo a la inversa como el soltar, dejar ir, y otras fórmulas de las que fabrican el olvido como en una factoria del dolor. Y qué mejor banda sonora que el bolero y la nueva ola, mecidos por una brisa que se niega a marcharse.
Ya están advertidos.

«Con música de oleaje, Carmen Imbert Brugal escribe su novela. Entre ola y ola, el tiempo pasa, la vida va y viene y los personajes nos descubren los detalles con que están construidas sus historias. Reinos donde el amor, la muerte, el dolor o la ausencia no hacen más que recordarnos la fragilidad marina de lo cotidiano, la básica textura de los sueños.»
Cuestalibros.com


José Arias – Marginalia (2022).

En la tierra del ‘Deja Eso Así’ y el ‘Eso No E’ Ná’; donde sin un malecón a la vera (aunque insistamos en ignorarlo y ensuciarlo cada día) estaríamos muertos ante de los 30 años; donde la nostalgia y el desamor rondan y se multiplican como cucarachas en el apartamento de un depresivo a quemarropa’; estas historias a modo de viñetas ornamentadas por la genial pluma de José, son un ‘vi-vaporú’ para el desengaño y la sonrisa inmotivada que a veces se nos escapa entre rock en español de los noventa, nueva trova, música Disco, la bachata y el dembow que no te dejan (COÑO!) superar la resaca de la noche anterior obtenida con lo último que te queda en la tarjeta de débito al pasarla en cualquier lupanar, colmadón o bar que te altere la cuenta entre Ciudad Nueva, La Zona y Gascue.

«Como una lupa minuciosa y fractal, los cuentos de este libro gravitan sobre la ciudad y su gente escudriñando no solo los más raros rincones, intersticios urbanos de concreto y acero, repletos de extrañeza y difícil belleza; sino hacia el interior de quienes los crearon, habitaron y les dieron sentido; fauna urbana de pintoresca catadura que lo mismo resume la pujanza creativa de un país, que nos muestra su más lóbrega faz, sin caretas, ni afeites, ni emboscadas nostálgicas; solo crónica cruda, vivida y por vivir. Santo Domingo respira en estas líneas. Aquí están sus temores, sus vicios, su folclore, sus taras de polis caribeña y brutal, su oscuro humor… Hay mucha literatura aquí. Textos como pistoletazos; cápsulas de sentido que estallan en las narices del lector; esquivos y fugaces paisajes apenas entrevistos como a través de una ventana que se cierra de pronto, con siniestro chasquido, dejándonos un gusto de violencia, de hondura, y de cruenta verdad.»
GoodReads.


Luis Reynaldo Pérez – Infames (2024).

La cultura de lo perverso vende. Mucho. Demasiado diría uno. Pero es lo que mueve al mundo, como el dinero, ese fin que justifica lo impensable. A eso nos enfrentamos en este compendio de cuentos, que más bien parecen la extensión de un guión basado en hechos verídicos transmitidos en HD con Wifi abierto 24/7 para toda la población, sí señor! De Calle 13 cargando sobre sus hombros a Rubén Blades, danzando un vals con el tema de El Padrino de fondo, asistimos como testigos presenciales a la fuga de un escape sin éxito, porque el crimen no paga. Nunca lo ha hecho. Los personajes aquí lo saben mejor que el lector. Ellos son ficticios, insiste su autor Luis Reynaldo, pero no lo sé. El meren-house, la salsa ‘gorda’ y el swing de Sinatra que resuena en estas páginas no dejan pensar bien. Por las dudas, lean y no averiguen mucho.

«Es una obra que transporta al lector al corazón oscuro de Santo Domingo, una ciudad representada como un laberinto de corrupción y desesperación. Con un estilo seco e incisivo, Pérez construye un mosaico narrativo hecho de sangre, violencia, marginalidad y degradación, componiendo un mapa noir en el que el mal parece ser la regla y no la excepción. Los personajes que animan las historias son fragmentos de una humanidad decadente, figuras que encarnan las distintas tonalidades del mal y la fragilidad. Con maestría, Luis Reynaldo Pérez explora sus vidas y sus decisiones, mostrando cómo cada uno de ellos contribuye a la construcción de un fresco trágico y envolvente. La colección que el lector tiene entre sus manos es poderosa, impactante por su intensidad y su capacidad de arrastrarlo a los rincones más oscuros de la existencia humana. Una lectura que deja huella, apta para quienes no tienen miedo de enfrentarse a la parte más cruda y profunda de la realidad.»
Edizioni Arcoiris (Italia).