Malwina Zero: «Queremos popularizar este estilo, hacerlo digerible, aunque nuestra música puede ser considerada compleja».

por: Manuel Betances.-

«Isla Sonora» es una plataforma presentada por la Alianza Francesa en Santo Domingo. Este concurso musical es una innovadora iniciativa destinada a descubrir y promover nuevos talentos musicales en la República Dominicana. Se trata de un proyecto ambicioso que busca desarrollarse durante nueve meses, ofreciendo a los participantes una plataforma de visibilidad y apoyo para su desarrollo artístico.

Hablamos con los integrantes de Malwina Zero a propósito de su participación en Isla Sonora, esta plataforma de la Alianza Francesa. En el programa radial Emisión Discolai, tuvimos en cabina a Kelmer Messina, Christian Desangles y Gustavo Moré.

Manuel Betances: Los hemos estado conociendo desde finales de 2022 y principios de 2023 con su primer trabajo. Pero empecemos por el principio: ¿Cómo nace Malwina Zero y qué significa ese nombre?

Kelmer: Yo estudiaba en Los Ángeles y, para 2020, reconecté con mis amigos que estaban en la isla: Gustavo, que es el baterista, y Luis David Miranda, que toca el bajo. Desde entonces, cuando regresé, empezamos con la idea de reunirnos para hacer música. Desde ahí hemos estado trabajando en esto. Christian se unió posteriormente a la banda. Esa es básicamente la historia.

El nombre Malwina Zero surge de una situación que tuvimos en otro proyecto que Luis y yo compartíamos, donde el representante de servicio al cliente que distribuía nuestra música se llamaba Malwina. Tuvimos una experiencia muy mala con ese representante: un pequeño cambio mantuvo la música de nuestro proyecto anterior fuera de las plataformas durante tres o cuatro meses, algo que podía resolverse fácilmente. Nuestra querida Malwina resultó ser muy ineficiente. En ese punto, el grupo comenzó a preguntar: «¿Hay noticias con la música? ¿Qué pasa con Malwina?». Entonces surgió la expresión «Zero Malwina, Zero Malwina». Trajimos ese nombre a este proyecto porque sentimos que era distintivo, fácil de decir y sonaba internacional.

Manuel Betances: Sí, me recuerda a las anécdotas de los grupos locales sobre cómo surgen los nombres: como Solo Fernández, Playa o Radio. En los 90, Toque Profundo, Carey, Cerobit, Tabutek… Otra de las cosas que llama la atención es que no tienen vocales, solo música. ¿Cómo manejan esto de hacer rock progresivo en la República Dominicana? No es algo extraño, especialmente teniendo a Gustavo, cuyo padre es una figura icónica en proyectos como Los Masters, que trabajaron música fusión y luego propuestas más elaboradas desde los años 60 y 70. Además, en años recientes hemos tenido bandas como Vohké. ¿De dónde surge esto en ustedes? ¿Me imagino que viene de esa herencia, de sus padres o de los amigos?

Kelmer: Siguiendo esa línea, le decía a Gustavo que realmente tocamos lo que escuchamos. Creamos este proyecto y lo hemos perseguido puramente por amor propio.

Gustavo: Sí, exactamente. A mí, personalmente, me gusta hacer música que yo quisiera escuchar si fuera un tercero. En lo particular, las voces me distraen de lo importante. Por eso fue un plus cuando me invitaron a la banda: iba a ser puramente instrumental, y por ahí seguimos.

Kelmer: Es que realmente ese ha sido el punto atractivo de nosotros. Aunque valoramos las voces, sentíamos que, para el tipo de música que hacemos, podrían ser más una limitación que una suma.

Gustavo: Nuestro interés era (y esto puede sonar cliché) que las guitarras «canten», que las melodías principales y secundarias sean las que comuniquen la idea del tema.

Kelmer: Exacto. Como puede decir Christian, en nuestras piezas muchas veces nos alternamos con solos y melodías complejas. No hay una clara distinción entre guitarras principales y secundarias.

Christian: Claro, y todo sigue el mismo hilo: la música que escuchamos. Llevo 15 años tocando guitarra. Gustavo y los demás tienen trayectorias similares. Hemos evolucionado, empezando con lo que escuchábamos y luego buscando inspiración en lo que captaba nuestra atención. Bandas como Polyphia y Tool (de los años 2017-2019) nos inspiran. Tratamos de unir eso con nuestro conocimiento y experiencia en vivo para convertirlo en arte.

Hablemos un poco del primer EP, «Lo que saben». ¿Quiénes son los que saben y qué saben?

Gustavo: Ese nombre surgió, sencillamente, porque así se llamaba nuestro grupo de WhatsApp. Inicialmente, lo usamos y quedó.

Kelmer: Algo interesante de Malwina Zero, que para muchos es una sorpresa, es que los géneros instrumentales como el jazz o la música clásica a veces están asociados a cierto elitismo, como si fueran música «alta» o refinada. Pero nosotros no vamos por esa línea. Queremos popularizar este estilo, hacerlo digerible, aunque nuestra música puede ser considerada compleja, la presentamos de una forma accesible para que cualquiera, independientemente de su preparación musical, pueda disfrutarla. En nuestras presentaciones, incluso con todos los cambios de géneros y ritmos que exploramos, al final vemos a la gente bailando frente a nosotros.

Algo que me llama la atención es cómo ustedes pasan de un Yasser Tejeda a Rita Indiana, de una bossa nova a Dream Theater, o a Coheed and Cambria. Eso me lleva a pensar en bandas como Emerson, Lake and Palmer, que en los años 70 hacían algo que más adelante la gente asociaría con la élite musical. Pero, en realidad, ellos solo dejaban fluir lo que ocurría dentro de ellos.

Christian: Una de las ideas principales de Malwina Zero es explorar lo que nos gusta escuchar. Y como somos dominicanos, somos caribeños, queremos incorporar a la música que nos gusta también la música con la que crecimos. Por eso, de repente, en medio de una sección complicada metemos un reguetón, un gagá, o una bachata. Eso es parte del proceso creativo de Malwina.

Kelmer: Claro. Además, mediante esas técnicas des-conceptualizamos un poco el género. Lo vemos como la cocina: uno usa especias de todo tipo. Sentimos que en géneros como el nuestro la gente se encierra mucho en influencias de rock y metal. Pero a nosotros nos pasa que, en los ensayos, nos hemos puesto a tocar canciones de Raulín Rodríguez.

Gustavo: Sí, muchas veces el público no sabe el nombre de las canciones, pero te dicen: «Me gustó la del reguetón», o «Esa del doble pedal encendido, ¡a todo lo que da!».

¿Cómo llegó Malwina Zero a Isla Sonora? Ese contacto para ser, digamos, la banda que dará respaldo a esos nuevos proyectos. Mira, ustedes también comenzaron desde cero, y aquí están.

Kelmer: Bueno, realmente sentimos que ese vínculo fue muy natural. Siempre hemos sido músicos, y en nuestras vidas ha estado muy presente el impacto cultural de la Alianza Francesa en la República Dominicana, especialmente en Santo Domingo. No recuerdo una sola edición de la Fiesta de la Música en la que no haya estado. Por esa misma razón, siempre hemos visto a la Alianza como un referente cultural, y hemos estado atentos a todos sus eventos. En esta ocasión, nos postulamos para la competencia y, afortunadamente, fuimos seleccionados. Nos sentimos muy honrados y felices de formar parte de esta primera edición de Premiere.

Christian: Sí, como dice Kelmer, siempre hemos visto el trabajo de la Alianza Francesa. Creo que tampoco me he perdido una sola Fiesta de la Música. Allí he descubierto géneros y bandas que ni siquiera sabía que existían. Siempre me han parecido fascinantes. Incluso escuchando la radio, descubrí música de lugares del mundo que jamás habría imaginado.

Gustavo: Bueno, honestamente, debo admitir que yo no sabía mucho al respecto. Me enteré de la existencia de la Fiesta de la Música hace unas semanas. Pero, al igual que Kelmer, me siento honrado de participar en esta primera edición inaugural de Premiere.

Chicos, vayamos entonces con la parte de «Caminen bien», su más reciente trabajo. Eso me llamó mucho la atención, especialmente «El Final», que es la primera canción de la serie. Comenzar con el final y, además, hacerlo con distorsión… ¡Aquí hay ruido!

Kelmer: Queríamos desde el principio causar un impacto, especialmente para aquellos que no nos conocen. Por eso comenzamos con un bajo potente, a todo lo que da, con un ritmo en 7/8, adornado por una guitarra suave, con delay. Luego explotamos y nos adentramos en una aventura de géneros. Me encanta cuando describen nuestra música como «aventuras». Es cierto, porque cuando cierras los ojos, puedes imaginarte un personaje de una película que te gusta recorriendo esas mismas odiseas que proponemos en nuestras canciones.

Gracias por ser parte de esta iniciativa y por compartirnos su música. ¿Dónde podemos escuchar y saber más de ustedes?

Malwina Zero: Estamos en Spotify, Apple Music, Deezer, YouTube Music, o donde prefieran. Tenemos dos producciones disponibles y esperamos que les gusten.